17/12/10
Un día más...?
Quizás si, quizás no... hoy, por fin, he encontrado el tiempo y la inspiración para volver a escribir y, antes que nada, quiero darme (otra vez) la enhorabuena por seguir luchando y conservando un sano optimismo, que no es fácil en los tiempos que corren. Y más cuando mucho de tu tiempo tienes que dedicarlo a buscar ofertas, gestionar contactos, aumentar tu "visibilidad", seguir formándote como profesional, hacer un seguimiento implacable de los procesos que se van abriendo y robarle horas al sueño para estar con los tuyos y mantenerte en forma, que no es poco....Sin embargo, he decido aprovechar el tirón y embarcarme en un proceso que podría definirse como "autoreciclaje 2.0", algo que en mi caso encierra una verdadera dificultad por encontrarme aún en la fase de "ensayo y error". El proceso consiste fundamentalmente en reprogramarse el cerebro con el fin de tener una conducta más proactiva, comunicativa, pramática y constante que permita mejorar aquello que no nos gusta de nosotros mismos y alcanzar nuestras metas en un entorno donde las reglas de juego han cambiado por completo. Como todo cambio profundo, soy consciente de que éste también llevará su tiempo y será duro, pero lo que me ha pillado por sorpresa en esta primera etapa, es el cómo gesionar la reacción de ese cerebro acomodado ante la amenaza del cambio...la presión, el agotamiento, la duda y las frustraciones que este proceso genera, especialmente cuando muchos pilares se tambalean y acaso encuentras algún que otro clavo, más o menos real pero siempre ardiente al que aferrarte, suelen ser traicioneros por separado pero letales cuando, por una coincidencia fatal, acaban por revelarse todos a la vez...es entonces cuando te ves indefenso ante una especie de tsunami devastador que lo arrasa todo, sin tener en cuanta la fuerza y la lucidez que te hiceron posible avanzar. Todo se sumerge en un silencio ensordecedor y paralizante que, aunque sólo sea por un corto periodo de tiempo, deja una huella imborrable...la buena noticias es que sobrevives y vuelves al terreno de juego con la lección aprendida. Ante estas situaciones no puedo dejar de darle vueltas al "how do you explicitily deal with stress and unkindness?" que preguntaba Tom Peters en su cita diaria y sinceramente, aún no he dado con la respuesta. Puedo planificar mejor para intentar huir del estrés, hacer deporte para liberar tensiones, cuidar mi alimentación y mi entorno para no perder un ápice de energía y aprender a buscar un lugar en el que refugiarse cuando venga la próxima ola...pero he comprobado que no es suficiente, que además resulta imprescindible construirse una "atalaya" emocional que te permita mantenerte firme por ti mismo en todo momento y pase lo que pase. Quizás así logre dar el paso al siguiente nivel y acercarme a esos superhéroes cotidianos que nunca pierden la sonrisa y la ilusión...o quizás no? Habrá que probarlo...y pronto!
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